La estación de Sol comenzó siendo uno de los extremos de una línea de apenas cuatro kilómetros. Hoy conecta tres líneas de Metro con Cercanías y permite llegar directamente al centro de Madrid desde buena parte de la ciudad y de la región.
Su historia comenzó en 1919, cuando viajar bajo tierra todavía era una experiencia completamente nueva. La entrada a la estación estaba señalada por un templete diseñado por Antonio Palacios, el arquitecto que dio al primer Metro de Madrid buena parte de su identidad visual.
El primer Metro de Madrid
La línea entre Sol y Cuatro Caminos fue inaugurada por Alfonso XIII el 17 de octubre de 1919 y abrió al público pocos días después.
Contaba con ocho estaciones y recorría aproximadamente cuatro kilómetros. Sol era el punto de partida del nuevo sistema y permitía conectar el centro con los barrios que estaban creciendo al norte de Madrid.
El viaje resultaba mucho más rápido que atravesar la ciudad entre tranvías, carruajes y automóviles. La estación se encontraba a unos trece metros de profundidad y sus andenes, pasillos y revestimientos fueron diseñados para transmitir limpieza, seguridad y modernidad.
Antonio Palacios participó en la imagen arquitectónica del conjunto. Diseñó accesos, barandillas, azulejos y elementos gráficos que permitían reconocer fácilmente las estaciones.
El templete de Sol
La entrada de Sol necesitaba resolver el descenso de un gran número de viajeros. Para darle mayor visibilidad y monumentalidad se construyó un templete en la superficie.
La estructura estaba situada en el centro de la plaza y combinaba piedra, hierro, cristal y cerámica. No era una simple boca de Metro. Anunciaba que bajo Sol existía una infraestructura capaz de competir con las de Londres, París o Nueva York.
El interior estaba revestido con mármoles claros y decorado con cerámicas y escudos regionales. Las escaleras llevaban hasta el vestíbulo de la estación.
El templete formó parte de la imagen de Sol durante quince años. Fue desmontado en 1934, cuando las ampliaciones del Metro y los cambios en la organización de la plaza hicieron necesario modificar los accesos.
No debe confundirse con el famoso templete del ascensor de Gran Vía, también diseñado por Palacios, cuyo original se conserva en O Porriño. El de Sol desapareció.
Tres líneas bajo la plaza
La red creció rápidamente. La línea 2 conectó Sol con Ventas y la línea 3 añadió una nueva dirección hacia el sur y el norte de Madrid.
Cada ampliación obligó a construir túneles, pasillos y vestíbulos en un subsuelo cada vez más ocupado. Las estaciones no forman una única sala, sino distintos niveles conectados mediante corredores y escaleras.
Durante décadas, la superficie continuó llena de tranvías, autobuses, taxis y automóviles. Sol funcionaba simultáneamente como cruce en la calle y como intercambiador bajo tierra.
Cuando la plaza se hizo peatonal, el transporte desapareció de la vista, pero no dejó de pasar por ella.
La llegada de Cercanías
En 2004 comenzaron las obras para construir una estación de Cercanías dentro del nuevo túnel ferroviario entre Atocha y Chamartín.
La intervención fue especialmente difícil. Bajo la plaza ya existían tres líneas de Metro, conducciones, cimentaciones y restos arqueológicos.
Durante las excavaciones aparecieron muros pertenecientes a la antigua iglesia y hospital del Buen Suceso. Una parte se conservó dentro del vestíbulo y puede contemplarse actualmente protegida tras un cristal.
La estación de Cercanías abrió en 2009. Permite llegar desde Atocha en unos tres minutos y desde Chamartín en aproximadamente siete.
La ballena y los pabellones actuales
La nueva estación necesitaba accesos amplios, ascensores y sistemas de ventilación. Para reunirlos se construyó una gran estructura curva de vidrio que recibió rápidamente el apodo de la ballena.
El pabellón se convirtió en uno de los elementos más visibles y discutidos de la plaza. Facilitaba la entrada de luz y el movimiento de los viajeros, pero ocultaba parte de las fachadas y ocupaba un espacio central muy amplio.
La remodelación iniciada en 2022 eliminó la ballena y la sustituyó por dos pabellones más bajos, diseñados para reducir su presencia visual y ordenar los accesos.
La estación continúa creciendo bajo una superficie cada vez más despejada.
Sol parece hoy una plaza peatonal sin tráfico. Cada pocos minutos, sin embargo, trenes de Metro y Cercanías pasan bajo sus monumentos.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo abrió la estación de Metro de Sol?
¿Qué era el templete de Antonio Palacios en Sol?
¿Cuántas líneas pasan por la estación de Sol?
¿Cuándo abrió Cercanías Sol?
¿Qué ocurrió con la ballena de Sol?
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