El edificio situado entre la calle de Alcalá y la Carrera de San Jerónimo alberga actualmente la tienda de Apple. Durante 142 años fue el Hotel de París, uno de los grandes establecimientos nacidos con la nueva Puerta del Sol.
En sus habitaciones se alojaron viajeros y artistas; en sus bajos funcionaron algunos de los cafés más conocidos de Madrid y sobre su azotea estuvo durante décadas el cartel de Tío Pepe.
El hotel cerró en 2006 y Apple abrió en 2014. El cartel no regresó al edificio: cruzó la plaza y fue instalado sobre La Fonda de los Príncipes.
Un hotel sobre el Buen Suceso
El solar había estado ocupado por la iglesia y hospital del Buen Suceso, demolidos en 1854. La desaparición del conjunto permitió ensanchar la entrada de Alcalá y la Carrera de San Jerónimo y liberar una de las parcelas más valiosas de la nueva plaza.
El edificio fue levantado durante la gran reforma de Sol y el hotel abrió en 1864, inicialmente con el nombre de Fonda de París. La denominación evocaba la ciudad que en aquel momento representaba la modernidad, el lujo y la vida cosmopolita europea.
La Fonda de los Príncipes había abierto tres años antes en el arco norte. Junto al Hotel del Universo y otros establecimientos, ambos convirtieron Sol en el principal distrito hotelero de Madrid.
El Hotel de París ofrecía habitaciones con vistas, comedor, salones, baños y servicios destinados a una clientela internacional. Durante sus primeras décadas fue considerado uno de los alojamientos más prestigiosos y caros de la ciudad.
Viajeros, artistas y cafés
El pintor francés Édouard Manet se alojó en el hotel durante su viaje a Madrid en 1865. Había llegado para conocer directamente las obras de Velázquez y Goya conservadas en el Museo del Prado.
La planta baja tuvo tanta importancia como las habitaciones. Primero albergó el Café Imperial y después el Café de la Montaña, uno de los grandes cafés de tertulia de Madrid. El local tenía accesos desde Sol, Alcalá y la Carrera de San Jerónimo.
En julio de 1899, Ramón María del Valle-Inclán discutió allí con el periodista Manuel Bueno. Un golpe de bastón le causó una herida en el brazo izquierdo que se infectó y obligó a amputarlo pocos días después.
Durante años, las habitaciones del hotel y los salones de la planta baja reunieron dos formas de viajar por Madrid: quienes llegaban desde otras ciudades y quienes acudían diariamente a conversar, leer o discutir.
La pérdida del protagonismo
A comienzos del siglo XX, el centro hotelero de Madrid comenzó a desplazarse. La apertura del Ritz en 1910, del Palace en 1912 y la construcción de la Gran Vía introdujeron hoteles más grandes y modernos.
El Hotel de París continuó funcionando gracias a su ubicación y a las vistas sobre Sol, pero fue perdiendo la posición que había tenido en el siglo XIX. Las sucesivas reformas modificaron habitaciones, escaleras, instalaciones y locales comerciales.
Mientras el hotel envejecía, su azotea adquirió un nuevo protagonismo. En 1935, el publicista Luis Pérez Solero creó para González Byass el personaje de Tío Pepe: una botella vestida con chaquetilla, sombrero y guitarra. El gran luminoso instalado después sobre el hotel terminó convirtiéndose en uno de los símbolos de la plaza.
El edificio dejó de ser conocido por el nombre del hotel y pasó a identificarse por el anuncio que lo coronaba.
El cierre y Apple
El Hotel de París cerró el 31 de mayo de 2006. Habían pasado 142 años desde su apertura.
La rehabilitación posterior debía conservar las fachadas y distintos elementos protegidos, pero el uso hotelero fue sustituido por un gran establecimiento comercial. Durante las obras aparecieron en el sótano restos del antiguo hospital del Buen Suceso.
El cartel de Tío Pepe fue desmontado en 2011. Aunque muchas personas esperaban que regresara a la misma cubierta, el nuevo proyecto de Apple no contemplaba su reinstalación.
La tienda abrió el 21 de junio de 2014. Desde el exterior, el edificio mantiene las hileras de balcones y la composición histórica. En el interior, las antiguas habitaciones dieron paso a grandes espacios comerciales.
El cartel cruza la plaza
La nueva ubicación de Tío Pepe fue el número 11 de la Puerta del Sol, sobre el edificio de la antigua Fonda de los Príncipes. El luminoso restaurado volvió a encenderse el 8 de mayo de 2014.
El símbolo que durante décadas había identificado al Hotel de París terminó coronando otro de los grandes hoteles nacidos durante la reforma del siglo XIX.
Hoy, muchas personas entran en Apple sin saber que se encuentran dentro de un antiguo hotel. Bajo sus pies quedan restos del Buen Suceso y, desde sus balcones, los huéspedes del siglo XIX contemplaron la misma plaza que continúa abriéndose delante del edificio.
Preguntas frecuentes
¿Qué era el edificio de Apple en la Puerta del Sol?
¿Dónde estaba el cartel de Tío Pepe originalmente?
¿Qué había antes del Hotel de París?
¿Cuándo cerró el Hotel de París?
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